LEA AQUI GRATIS CADA SEMANA en abierto los ANALISIS DEL SERVICIO ANALÍTICO-INFORMATIVO DE LA RED VASCA ROJA (Una ojeada a la cara oculta -vasca- del Estado español) seis meses después de su fecha de emisión.

      ANÁLISIS SEMANALES


      24-03-1998. Análisis de la semana del 16 al 22 de marzo de 1998 del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA

      EL EXITO EFIMERO DEL CAZADOR DE RABOS DE LAGARTIJA. Ya suenan los claros clarines que anuncian las victorias policiales españolas. Y, sin embargo, se mueve Euskal Herria buscando su libertad. Y los que mandan hoy en España rechazan el Plan de Ardanza. Y comienza el juicio a los "chorizos de Pamplona".

      Por una vez no tengo empacho en plagiar por completo el primer título de este análisis. En efecto, "El éxito efímero del cazador de rabos de lagartija" es el título que el domingo 22 daba Manuel Igarreta a su "Revista de Prensa" en la página 21 del nº de DEIA de esa fecha. Allí contaba que "Duson y Duson en la "hijuela vasca" de "El Mundo" dibujaban al ministro del Interior vestido de torero y con tricornio por montera mostrando la "oreja y rabo (de lagartija)" cortados con la siguiente leyenda: "No hay éxito menos efímero que el del cazador de rabos de lagartija".

      No son los claros clarines de los versos de Rubén Darío. Sino los broncos bramidos de los tertulianos de las radios españolas, el barritar de los "Duces" de las mañanas radiofónicas y los alegres trinos de las presentadoras de televisión. Todos cantan con alborozo las victorias policiales españolas. Victorias que consiguen los que Federico escribiera que tienen de plomo las calaveras. Dos comandos de ETA dos, en 48 horas.

      Negar esas victorias sería absurdo. No lo es situarlas en el tiempo y en el espacio, en la coyuntura y en la dinámica de las estructuras en la que se producen. Y, si se hace así, entonces se entiende que son otros dos episodios más en una larga cadena que dura ya bastante más de treinta años. Otras dos colas de lagartija cortadas. ¿Cuánto tardarán en crecerles a las lagartijas no cazadas?. Mejor que perdernos en esas inútiles conjeturas es intentar lanzar una mirada objetiva al "problema español" que padecemos los vascos.

      LANZAR UNA MIRADA OBJETIVA. ¡Casi nada acabo de decir!. Precisamente resulta fundamental entender que LA REALIDAD SE CONSTRUYE SOCIALMENTE. Es una evidencia que grupos distintos, clases distintas, personas distintas, VIVEN, VEN, NOTAN, SIENTEN, PERCIBEN "realidades" distintas. La tarea de la sociología del conocimiento es precisamente la de indagar si las diferencias entre las distintas "realidades" no pueden entenderse en función de las diferencias entre los grupos, clases, etc. Además de indagar sobre los modos y los procesos que conducen a que cualquier conjunto de conocimientos queda establecido SOCIALMENTE como realidad. Por ejemplo ¿cuándo y cómo la gente en Europa dejó de creer que la Tierra era plana y pasó a creer que es redonda?.

      No se crea que son sólo cuestiones académicas. Por ejemplo: ¿cuándo y cómo los españoles han dejado de ver a Francisco Franco como el Héroe, el Benefactor, el Generalísimo que les salvó del comunismo y han pasado a verlo como el siniestro matarife, el sanguinario capataz que la burguesía vasco-españolista, la burguesía textil catalana y la aristocracia terrateniente-financiera castellano-andaluza-extremeña utilizaron para explotar y exprimir a la clase obrera del Estado español?.

      ¿Ha cambiado así ya el Rey que Franco nombró su imagen del dictador que le hizo Rey?


      El enfrentamiento en Euskal Herria de dos construcciones sociales distintas y enfrentadas de la propia realidad vasca
      La madre de muchos de los problemas actuales de Euskal Herria es que aquí vivimos una única realidad pero padecemos la contradicción de dos construcciones sociales distintas y enfrentadas de esa misma realidad. Todos vivimos la misma realidad global pero una parte (ciertamente los menos pero no menos de cuatrocientos o quinientos mil vascos y vascas de las cuatro provincias) la construimos social y mentalmente muy aproximadamente como es. Mientras que otra parte FINGE que se cree la construcción social y mental que de la misma impone el poder español. FINGE creer que vive en una democracia y en un Estado de Derecho.

      Todos vivimos el mismo pasado global pero una parte lo recordamos y lo lamentamos y lo seguimos sufriendo y otra parte acepta y cultiva la amnesia provocada por el poder sobre el mismo. Como ha escrito Heiner Müller: "La manera más sistemática de matar una nación es extinguir su memoria y su historia".

      La realidad es que en 1936 los militares españoles perjuros y sediciosos que rompieron su juramento de fidelidad al gobierno legítimamente constituido de la II República Española, empujados y financiados entre otros por la burguesía financiera e industrial vasco-españolista, entraron a sangre y fuego en las cuatro provincias del Sur de Euskal Herria (fusilando por ejemplo a más de 2.789 navarros por el delito de ser nacionalistas vascos, socialistas, comunistas o anarquistas) e impusieron por la fuerza de las armas una feroz dictadura antiobrera y antivasca.

      Que esa dictadura, que benefició de forma notoria y extraordinaria a la burguesía vasco-españolista e incluso a buena parte de la burguesía que se decía nacionalista, se afirmó y se prolongó fusilando, torturando y extorsionando a los vascos, negando y persiguiendo a su idioma y a su cultura, negando su existencia como nación y su derecho a su autodeterminación y a su soberanía. Que la prolongación de esa dictadura a través del reinado del Rey que Franco nombró no cambió las coordenadas básicas de la situación: continuaron sus siniestras funciones los mismos policías torturadores y asesinos del franquismo, los mismos jueces que mandaban fusilar a militantes vascos, comunistas y socialistas, los mismos funcionarios corrompidos del franquismo.

      Al que lo desee podemos exhibirle los recortes de prensa con las declaraciones al juez de un ex miembro del Servicio de Información de la Guardia Civil detallando pormenorizadamente los tipos de torturas practicadas sobre las vascas y los vascos en el cuartel de Intxaurrondo y en la Comandancia de San Sebastián en la calle Zumalacárregui durante el reinado de Juan Carlos y la Presidencia de Gobierno de Felipe González: "La bañera, los electrodos, la manta, la bolsa, el tiro de gracia, la fosa, el paseíllo, etc." y afirmando que "en mi cabeza.....todavía retumban gritos, voces y lamentos de las personas que sufrieron aquellas torturas".

      ¿Tenemos que añadir los abundantes testimonios de los torturados bajo el Gobierno de Aznar?. Los jóvenes de Tafalla, por ejemplo. No creo que sea preciso. Los españoles torturan a los vascos hoy como ayer, hoy gobernando Aznar, como ayer gobernando González o como anteayer gobernando Carrero Blanco.

      Y hoy como ayer hay vascas y vascos que luchan con las armas en la mano contra los españoles que siguen violando descaradamente sus propias leyes, su propia Constitución, su propia Ley Penitenciaria por ejemplo. Y hoy como ayer hay cientos de miles de vascas y vascos que consideran a esos luchadores como sus gudaris y libertadores. Y todo esto SON HECHOS empíricamente demostrables y demostrados, No opiniones.

      Hechos que además vienen de lejos. Hechos que repiten la cruda realidad de los vascos desde que los españoles se lanzaran hace 165 años a desencadenar sucesivas agresiones a Euskal Herria (tres guerras en campo abierto y una de guerrilla urbana que dura ya más de treinta años).


      La arrogante brutalidad de los militares españoles igual a si misma cien años arriba, cien años abajo
      Que los militares españoles han destacado siempre por su arrogante brutalidad y por su furia genocida sobre indefensos cuando ejercen funciones de policía de los territorios que invaden, es un hecho histórico notorio. Baste recordar las decenas de millones de indígenas americanos. O, dentro del reinado del Rey que Franco nombró, el ametrallamiento de los obreros de Gasteiz en 1976, los disparos en la Plaza de Toros de Pamplona en 1978. O el más reciente suceso de 1997 cuando sus tropas auxiliares indígenas cipayas vascas están fotografiadas en fila, pie a tierra, piernas separadas y pistolas disparando a una muchedumbre indefensa.

      Pero quienes alcanzan las cotas más altas de la infamia son otros españoles. Los periodistas españoles sobrecogedores (los que cogen el sobre de los fondos reservados, de los fondos de reptiles del Estado español) dedicados a cantar las glorias de esos militares. Dedicados a cubrir de mentirosas acusaciones a sus víctimas. De azuzar los instintos de fiera del populacho español, siempre presto a desenganchar los caballos del carruaje del monarca y hacer ellos de bestias (nunca mejor dicho) de tiro mientras gritan enardecidos: "Vivan las cadenas" "Muera la Libertad". Lo hicieron así materialmente con aquel nefasto personaje mal llamado el "Deseado": Fernando VII. Lo hacen hoy con asqueante pleitesía en sus revistas impresas en papel couche.

      Hay, por desgracia para los vascos y los demás pueblos oprimidos del Estado español, un hilo conductor, una genealogía nunca rota, desde los indignos plumíferos españoles del XIX a los canallas mediáticos de hoy. Nos asombramos de la infamia en que se rebozan y chapotean los Antonio Herrero, Luis del Olmo, José María Carrascal, Alfonso Ussía, etc., etc. Y del odio que destilan contra Euskal Herria. Pero no son nada nuevo.

      He aquí un sólo ejemplo del fanatismo español a la altura de hace ciento veinte años. Es una auténtica proclama periodística sobre la necesidad de mantener un ejército de ocupación en las cuatro provincias vascas. El articulo titulado "Después de la guerra", que el 7 de marzo de 1876 publicó EL CORREO MILITAR, afirmaba que:

      "Nadie puede desconocer que la ocupación militar del país rebelde por un largo periodo de tiempo es una consecuencia lógica y natural... el territorio que ha de ocuparse necesita por lo menos un ejército de 50.000 hombres...(al que) debe, a nuestro juicio, atendérsele como en campaña, abonándole pluses, raciones y cuanto pueda contribuir al aumento de todo genero de comodidades, a costa, por supuesto, de los rebeldes".

      ¿Necesito decir a quien me lee que esa forma de "atenderles" (pluses, raciones y cuanto pueda contribuir al aumento de todo género de comodidades) es, precisamente, la que hoy -en 1998- aplica el Gobierno español a la Guardia Civil y a la Policía española destinadas en Euskal Herria Sur?.

      ¿Necesito decir que todo eso se paga con los impuestos extraídos a los vascos por el Estado español, impuestos que antes de las derrotas en las guerras del siglo XIX no pagaban?

      ¿Necesito decir que para poder atraer vascos a la indigna tarea de ser cipayos, tropas auxiliares indígenas de los españoles, se han empleado las carnadas de generosos sueldos y pluses?.


      El encanallamiento de los partidos de la izquierda española
      Yo crecí durante mi juventud antifranquista leyendo y recitando de memoria los versos de los grandes poetas comunistas. Neruda y Miguel Hernández compartieron con Bertold Bretch mi predilección. Hay unos versos de Miguel que hoy me duelen como hierro al rojo sobre mi piel. Unos versos que Miguel dedicaba a las todavía entonces ejemplares masas españolas, entregadas a la tarea de intentar la Revolución del siglo XX más importante en Europa después de la de Octubre.

      Esos versos rezan así: "yugos os quieren poner gentes de la hierba mala, yugos que habéis de dejar rotos sobre sus espaldas, que nunca medraron bueyes en los páramos de España"

      Desde que Miguel escribiera esos versos han pasado cuarenta años de brutal dictadura del Capital conducida por Franco para destruir a los partidos y sindicatos construidos como herramientas suyas trabajosamente durante decenios por las masas españolas. Franco mató a diestro y siniestro. Primero fusiló a los dirigentes, después fusiló a los cuadros, luego fusiló a los militantes, después fusiló a los simpatizantes, a los votantes. CIENTOS DE MILES DE FUSILADOS DESPUES de acabada la guerra.

      Las masas españolas fueron así extirpadas de su esqueleto organizativo, privadas de su sistema nervioso para comprender y movilizarse. Las masas españolas fueron sumidas en el pánico más atroz. Y luego vieron sistemáticamente castrada su mente por las imbéciles y falsificadoras imágenes y concepción del mundo metidas en sus cerebros a golpes (la letra con la sangre entra) por la Iglesia española. Los mismos obispos que bendecían y colocaban bajo palio al genocida, los que le saludaban brazo en alto con el saludo fascista, se encargaron de imbecilizar y castrar las mentes de las masas. Y empezaron a llenarse de bueyes los páramos de España.

      Nada de eso ha cambiado durante el Reinado del Rey que Franco nombró. Los 23 años de prolongación juancarlista del régimen franquista no han corregido esa triste situación de encanallamiento, alienación y pánico en los huesos frente al poder que aqueja a las masas españoles.

      Daré un sólo ejemplo. Llevaba la emblemática fecha del 18 de julio de 1988 la revista TIEMPO que publicó una encuesta según la cual eran mayoría absoluta las alienadas y encanalladas masas españolas que aprobaban la actuación de los GAL (el 40.2% si con ella se acabara totalmente con el terrorismo y otro 11% aunque sólo sirviera para frenar la actividad terrorista).

      Particularmente obscenas son en la realidad actual las declaraciones y actitudes que frente al conflicto España-Euskal Herria hacen y adoptan los mal llamados partidos de la izquierda española (PSOE, PCE, IU, PDNI etc. ,etc.).

      No hay de qué asombrarse. Los comunistas vascos estamos bien avisados de la vigencia de una constante histórica: la de que los Estados capitalistas maduros llevan casi un siglo encontrando siempre disponibles y dispuestos a autodenominados socialdemócratas para que hagan la tarea sucia de organizar, instruir, dirigir y mandar a los que asesinan a revolucionarios, a los que asesinan a comunistas. Partidos socialdemócratas. Partidos VIOLINES, porque están "alzados (votados) por la izquierda pero tocados por (sirviendo a) la derecha". Siempre ha habido un Noske disponible para hacer que se asesine a Rosa Luxemburgo y a Liebknecht. Siempre ha habido un SPD disponible para formar parte del Gobierno cuyos subordinados asesinan ("suicidan") en sus celdas carcelarias "de máxima seguridad" a los militantes de la Fracción del Ejército Rojo. Como ha habido un PSOE degenerado y derechizado, pseudosocialdemocratizado, que ha provisto con afiliados y dirigentes suyos los rangos de la cúpula del GAL que ha asesinado a los militantes de una organización política cuyo nombre oficial es, recuérdese, Organización Socialista Revolucionaria Vasca de Liberación Nacional Euskadi ta Askatasuna.


      Por qué no vamos a hablar del rechazo del Plan de Ardanza sino de su fallo radical
      ¡AH! Esta semana pasada los que mandan en España rechazaron de plano el Plan de Ardanza. No voy a hablar aquí de ese rechazo. Tenía acumulados en la mesa al empezar a redactar este análisis un mazo de artículos, editoriales, noticias, entrevistas, etc., sobre ese rechazo.

      Pero he decidido no cansar a quien me lee con ese tema putrefacto. Entiendo que a cualquiera le habrá sido difícil no padecer (vía TVs o radios encendidas, lectura de prensa o comentario de amigos) los flecos mediáticos de ese rechazo. En este Servicio ya hemos reseñado cuales eran los puntos que hacían inviable el Plan y habíamos previsto su seguro rechazo por España.

      En vez de gastar en eso nuestro espacio voy a tratar de lo que realmente constituye (como ha dicho el portavoz de HB Otegi) el vicio de raíz del Plan de Ardanza: que falla en el diagnóstico. Es grotesco afirmar que NO hay un conflicto político entre España y Euskal Herria y es grotesco afirmar que el Estado español NO tiene un déficit democrático. Partiendo de semejantes falsedades es imposible avanzar nada hacia cambiar una realidad que se ha empezado por negar,

      Para corregir la primera de esas falsedades voy a reseñar aquí brevemente unas pinceladas sobre el proceso de la izquierda y de la lucha de clases en Euskal Herria durante los últimos ciento trece años (desde la aparición de la izquierda moderna en Euskal Herria en 1885).

      El hilo conductor de estos párrafos es el resultante de contemplar la historia de esos ciento trece años de la izquierda en el Sur de Euskal Herria como el desarrollo de un proceso dialécticamente articulado de tesis, antítesis y síntesis. Cuya tesis es la espontánea respuesta airada que a su explotación da un proletariado mayoritariamente inmigrante y cuya antítesis es la paulatina organización de ese proletariado (básicamente alrededor del PSOE) viciada por un cosmopolitismo ingenuo que, de forma lógica, pronto se mueve virulentamente enfrentado al nacionalismo ingenuo generado por el PNV.

      Siendo ambos, el socialismo viciado de cosmopolitismo ingenuo generado por el PSOE y el nacionalismo ingenuo generado por el PNV, negaciones separadas (y además enfrentadas entre sí) del proyecto de Euskal Herria que efectivamente realiza y lleva a cabo durante cien años la burguesía vasco-españolista.

      Porque el primer socialismo del PSOE en Euskal Herria es la negación de la legitimidad de la explotación que enriquece a esa burguesía en el sistema capitalista. Y el primer nacionalismo vasco del PNV es la negación de la legitimidad del Estado español en Euskal Herria, del Estado que ha entregado a esa burguesía un poder político vicario que protege y amplía aquella explotación.

      La síntesis de ese proceso está siendo levantada por la Izquierda Abertzale al formular, en un único e integrado proyecto de construcción nacional, la necesidad de la consecución conjunta y fusionada de la independencia de Euskal Herria y de la realización en ella de la revolución socialista para caminar hacia el comunismo, hacia la sociedad sin clases y sin Estado..

      Ese proceso de la izquierda vasca se inicia como efecto y como reacción de los dos grandes actos del drama nacional y social vasco que se desarrollan en el siglo XIX:

      PRIMER ACTO: 1833-1876. Las masas rurales vascas, que durante los tres primeros cuartos del siglo XIX fueron la aplastante mayoría (casi la totalidad) de la población del Sur de Euskal Herria, fueron derrotadas por las armas del Estado español Y POR SUS PROPIAS CLASES DOMINANTES (por las ya establecidas -los jauntxos que primero las encabezaron y luego las traicionaron- y por las emergentes: la burguesía comercial, industrial y financiera). Como fruto de esas derrotas sucede que ambos, el Estado español y las clases dominantes vascas, convierten al Sur de Euskal Herria en una neocolonia (minera) del Imperio inglés.

      SEGUNDO ACTO: 1876-1900. Se produce un cambio de clase dominante en el Sur de Euskal Herria. La nueva clase dominante, la oligarquía industrial y financiera que se va a convertir en vasco-españolista, recibe el poder de las manos (de las armas) del Ejército español. Y amplía muy mucho el nuevo proletariado industrial que ya había empezado a generar durante el acto anterior y se enzarza con él en una áspera lucha de clases.

      A la vez que pasa a formar parte de una Triple Alianza con la aristocracia terrateniente y financiera castellano-andaluza-extremeña y su burguesía cooptada por un lado y con la burguesía textil catalana por otro. Configurando así el bloque de clases dominante español que dominará el Estado casi cien años, hasta 1976. Dominando primero el régimen de la Restauraci6n alfonsina y cerrando por la fuerza de la sublevación franquista el paréntesis de la II República consiguiendo otros cuarenta años de hegemonía.

      Dentro de ese largo proceso hay un acontecimiento crucial del siglo XIX cuya contemplación, siquiera sea somera, creo que puede sugerirnos valiosos elementos para entender la realidad de HOY y de las semanas y meses próximos en el Sur de Euskal Herria. Me refiero a la gran victoria de la gran huelga general de la minería vizcaína de 1890.


      ¿Por qué NO se produjo antes y por qué se produjo en 1890 la gran huelga de la minería vizcaína?
      Sobre todo a partir de 1876, aunque el proceso había comenzado antes, riadas de inmigrantes, venidos de fuera de Euskal Herria y de su propia área rural aportaron la mano de obra crecientemente demandada por la minería vizcaína y por la industrialización subsiguiente.

      Los trabajadores de esas minas perciben salarios de hambre y trabajan en condiciones de dureza, penosidad y riesgo difícilmente descriptibles (aunque cualquiera puede conocerlas si lee las descripciones que EL CAPITAL de MARX contiene sobre análogos trabajos y recuerda que aquí fueron aún peores) En el último quinto del siglo XIX se duplica en Vizcaya el Manchester que Engels estudiara treinta años antes y retratara en su fundamental libro "La situación de la clase obrera en Inglaterra" (publicado en 1845).

      Las empresas aplican el modelo colonial inglés a los mineros de Vizcaya. Los siniestros barracones y las estafadoras "cantinas" son herramientas para la sobreexplotación del proletariado minero. Los salarios son grotescamente pequeños, la tasa de explotación es de 3,6 (586 millones de pesetas de la época como ganancias en el período 1876-1899 divididos por los solo 161 millones de pesetas de salarios pagados). Los médicos de la época nos ha dejado importantísimos relatos de las horrendas condiciones higiénicas y de salud del proletariado vizcaíno.

      Esas terribles condiciones de explotación son "mansamente", "pacíficamente" soportadas por los obreros de la minería durante años y años. Hasta que se produce la explosión de la gran huelga general de 1890, una espontánea respuesta airada de un proletariado bestialmente explotado. Que acaba con una victoria obrera: reducción de la jornada de trabajo de doce a diez horas al día, eliminación de la obligatoriedad de los "barracones" y de las "cantinas" empresariales, etc., etc. La desencadenan los mineros pero abarca a 30.000 huelguistas mineros y fabriles, inaugura la lucha de clases a tiros y muertos en la comarca bilbaína e inicia una serie de duras, hoscas y violentas huelgas mineras, 5 huelgas generales y más de 30 parciales, en los siguientes veinte años.

      ¿Qué puede enseñarnos hoy a nosotros ese proceso para entender lo que nos pasa Y LO QUE NOS PUEDE PASAR?

      Mucho. Ante el proceso de la huelga de 1890 hay que hacerse (y contestarse) un ramillete de cruciales preguntas:

      ¿Por qué siguieron viniendo inmigrantes a la Ría para ser explotados así? ¿Por qué no estalló antes la huelga? ¿Por qué estalló cuando estalló?

      Dicho muy de prisa: los inmigrantes siguieron viniendo a trabajar en las mimas vascas a pesar de la brutal explotación de que eran objeto en ellas PORQUE LA EXPLOTACION Y EL HAMBRE QUE SUFRIAN EN LA AGRICULTURA ESPAÑOLA DE LA EPOCA ERAN AUN PEORES.

      Los mineros se dejaron explotar tanto tiempo sin luchar porque estaban aplastados por la coerción visible de los capataces, guardias civiles, policías y soldados y por la sorda coerción del sistema capitalista, por la necesidad de comer ellos y sus familias, por la amenaza del ejército de reserva del Capital (los parados y los campesinos hambrientos dispuestos a pelear para que les dejaran ser explotados).

      Y, lo que es decisivo, porque las condiciones objetivas de la explotación NO SON SUFICIENTES PARA LANZARSE A LA LUCHA. Porque es necesario añadir a esas condiciones objetivas unas condiciones subjetivas. Hay que generar y añadir la subjetividad revolucionaria.

      Esa subjetividad revolucionaria es un factor EXOGENO al estricto proceso de explotación. Y, nueve veces de cada diez que tiene éxito, se apoya en algún otro factor EXOGENO que actúa de espoleta.

      En el caso de la huelga general de 1890 el factor EXOGENO que desencadenó la aparición de la subjetividad revolucionaria fue la campaña obrera internacional por la jornada de ocho horas y la primera celebración del Primero de Mayo. Funcionó el Teorema de THOMAS de la Sociología del Conocimiento: "si los individuos definen las situaciones como reales son reales en sus consecuencias". Lo que ayer parecía impensable e imposible (bajar las horas diarias de trabajo, eliminar la explotación de los barracones y las cantinas) pasa a parecer pensable y posible. Se produce LA ELEVACION DE LOS NIVELES DE ASPIRACIONES SOCIALMENTE COMPARTIDAS. Y cuando las ideas y las aspiraciones encarnan en la mente de las masas se convierten en una fuerza material irresistible.

      Volvamos a Euskal Herria Sur 1998. La bestial explotación de la juventud vasca es hoy una realidad tan evidente como la de los mineros vizcaínos en 1890 (véase mi libro en la web. Comunismo o caos: la depauperación absoluta de la juventud vasca).

      Hasta ahora el "colchón" de la ayuda familiar está paliando los efectos más duros de la situación. Y la sorda coerción del sistema capitalista (la amenaza del ejército de paradas y parados dispuestos a trabajar más que uno por menos dinero) está aplastando el instinto de lucha de los jóvenes expoliados.

      Hasta ahora. ¿Es tan difícil pensar que en cualquier momento de las próximas semanas o meses el ejemplo de subjetividad revolucionaria ACTUANTE de los jóvenes del MLNV, la agravación de la crisis económica que empeore aún más la situación de numerosas capas de la clase obrera vasca, de los pescadores, baserritarras y pequeños comerciantes, el ostentoso despilfarro de los "chorizos" con cargo y sin él del Estado español y la brutalidad española se combinen para generar una airada protesta de los explotados, excluidos y miserabilizados de la formación social vasca?

      Veremos.

      Por cierto. Que en esta semana del 23 al 29 comienza el juicio a los "chorizos de Pamplona", el ex Presidente del Gobierno Foral Navarro por el PSOE Gabriel Urralburu y su mariachi.

      Justo de la Cueva

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